El cielo se estremese entre mis dedos, el dios que todo lo ve que todo lo siente, mis ojos clavados en ti, no puedo decir lo que siento porque palabras no son, el gélido frío de la mañana aprieta mi frío corazón lo taja con cada ventisca aquel que yase entre la oscuridad de mi mente, Ve, Siente que algo está por pasar y entre el querer estar surge la duda, de si algún día o alguna vez, será lo que teníamos en mente, las gélidas manos de él frente mi, congeladas por el abismo que se creó tras la decisión de crecer y creer que esa era la verdad, el niño cálido que sonreía quedó en medio de la ventisca, más que hielo, el era de cristal, mi pequeño hijo, te e dejado solo todo este tiempo, mientras el tiempo pasa sin tocar ni un solo cabello tuyo, ahora debo desvelar el verdadero ser que nació del sol, que es caliente como la llama y gélido como el invierno, solo queda llevarte a negam, iremos a casa a desvelar tu ser interior, mi pequeño niño, volverás a respirar.
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